LOS ORÍGENES (1970)
En la Inglaterra de finales de los 60, Beatles y Rolling Stones seguían siendo los amos del cotarro, pero ya empezaban a sonar grupos con sonidos apartados del beat o del rock and roll más standard (Pink Floyd, Status Quo...). Precisamente, en una de las actuaciones de Pink Floyd en 1968 en el Imperial College de Londres, fueron teloneados por un grupo llamado Smile, formado por estudiantes de aquel centro. Los músicos/estudiantes en cuestión eran un tal Brian May (guitarra), Tim Staffel (bajo y voz) y Roger Taylor (batería).
A partir de ahí, Smile consiguió una cierta popularidad entre el público universitario, hasta que un día alguien se fijó en ellos y los fichó para grabar un single que, por cierto, sólo salió en Estados Unidos, cosas de la industria de aquella época. Ni que decir tiene que no tuvo ninguna repercusión, al menos donde a ellos les interesaba que era en su propio país, de manera que Tim Staffel se hartó y dejó el grupo en 1970.
Para sustituirle pensaron en un conocido de Roger Taylor, un cliente asiduo de la tienda de ropa en la que trabajaba y alguien que frecuentaba las actuaciones de Smile, se llamaba Farookh Bulsara pero todos le llamaban Freddie. Era una persona bastante introvertida, pero que siempre tuvo la idea de montar un grupo de rock en el cual el aspecto visual tuviera gran importancia, algo así como un espectáculo musical con base de rock potente, tipo Led Zeppelin o Jimi Hendrix, que diera forma a algo bastante alejado de la idea clásica de los Beatles.
El primer paso fue cambiarle el nombre al grupo, que pasó a llamarse Queen, y después hubo que buscar un nuevo bajista. Tras un año probando con diferentes músicos, al final se les unió definitivamente John Deacon a mediados de 1971.
PRIMER DISCO: “QUEEN” (1973)
Durante los dos años siguientes se dedicaron a madurar la idea de grupo que querían para Queen. No solamente la teatralidad rockera, sino también el tratamiento de las voces, guitarras y el aspecto general de su música, aparte de componer temas con suficiente calidad como para grabar un primer disco que impactara, y tras la reclusión voluntaria comenzaron las sesiones de grabación gracias a ciertos contactos que tenían en la compañía y estudios Trident.
Las condiciones de grabación no es que fueran precisamente las mejores, pero se conformaban con grabar en el mismo estudio en el que trabajaban como músicos de alquiler o probando equipos para otros, cuando las estrellas (léase Bowie o Elton John) terminaban de grabar lo suyo, la mayoría de las veces por la noche o de madrugada.
Una vez terminado el primer disco, EMI se hizo cargo de él y lo publicó en julio del 73 junto con el primer single “Keep yourself alive”. Lo que contenía el LP eran 10 temas en los que dominaban las voces y las guitarras. Sonidos duros, guitarras saturadas con punteos doblados sobre los que se dibujaban líneas vocales muy onduladas, con abundancia de coros en varias voces y mucha riqueza orquestal, acústicas, piano... O lo que es lo mismo, el estilo de Queen prácticamente perfilado, ese que luego maduraron y repitieron a lo largo de su vida artística, con más o menos acierto.
LA CONFIRMACIÓN: “QUEEN II” (1973)
La sofisticación en el sonido, con un cierto aire glam (todo lo contrario a la actitud hippy que acababa de arrasar) atrajeron no solamente al público sino también a la propia EMI, quienes viendo que ahí había materia prima decidieron que el segundo disco del grupo había que grabarlo inmediatamente, y no ya en los ratos muertos del estudio, sino con todo el tiempo del mundo. De forma que en septiembre de 1973, apenas un par de meses después de la publicación del primer disco, comenzaron las labores de grabación del segundo.
Paralelamente a la grabación, Queen iniciaron una gira como teloneros de Mott the Hoople por todo U.K., incluyendo una espectacular actuación en el Imperial College de Londres, de la que siempre han dicho fue su lanzamiento definitivo. De ahí se derivaron algunas actuaciones fuera del Reino Unido y otra en el prestigioso programa de TV “Top of the Pops” sustituyendo a David Bowie. Para esta ocasión editaron en single “Seven seas of Rhye”, ya incluido en el primer disco, pero con bastantes modificaciones (la versión del primer disco es instrumental y de poco más de un minuto de duración) y la presentaron en el programa, lo que les sirvió para entrar en las listas de venta británicas con muy buen resultado de ventas. Era febrero de 1974.
Un mes más tarde se publicó “Queen II”, con el que consiguieron superar en ventas al disco anterior. La línea general del disco era similar a la de “Queen”, con alguna concesión más a las guitarras acústicas y al refinamiento (en una onda muy Led Zeppelin, su grupo de referencia) pero sin perder ni pizca de dureza, todo lo contrario, quizá la mejor definición sea una mezcla perfecta entre los Who y Led Zeppelin con la melodía característica de su propio primer disco. Se incluyó la versión del “Seven seas of Rhye” que apareció para Top of the Pops y fue su tema más destacado de los 11 que componen el LP.
Prepararon una gira por Inglaterra para la que llevaron de teloneros a los Nutz de Dave Lloyd. Una vez terminada la gira se les presentó la oportunidad de repetir como teloneros para Mott the Hoople, pero esta vez en Estados Unidos. La mala fortuna quiso que unos días después de iniciar la gira tuvieran que abandonarla por problemas de salud de Brian May, y el lugar de Queen lo ocuparon Kansas, banda que estaba dando sus primeros pasos también por aquella época.
“SHEER HEART ATTACK” (1974)
Los problemas de salud de Bryan May no terminaban. De hecho, en la grabación del tercer disco apenas apareció más que para grabar las guitarras y algunas voces en momentos en los que podía tenerse en pie. Esto pudo ser la causa de que “Sheer heart attack”, publicado en noviembre de 1974, contuviera algunos temas que iban evolucionando a partir del hard rock de los primeros dos discos, por ejemplo “Killer Queen”, su tema-estrella del álbum, el cual ya incluía algunos elementos que iban a suponer las señas de identidad posterior del grupo. El caso es que a partir de bases duras estaban empezando a coquetear con el pop y, sabiendo que May es el elemento más heavy del grupo, probablemente su escasa aportación al día a día de la grabación hizo posible el inicio de la paulatina transformación.
Sin embargo, todavía seguía siendo un disco de pleno hard rock con temas históricos como “Brighton rock”, “Now I’m here” o el bestial “Stone cold crazy” (versionado por Metallica y asiduo en su repertorio en directo).
Después de la publicación del disco vino una gira por los USA y otra por Japón, donde el disco fue Nº 1.